
A un año de la sanción de la Ley Bases, la diputada provincial Soledad Alonso advirtió que
el gobierno de Javier Milei “avanzó con una demolición planificada del Estado, con el
aval del Congreso y sin ningún límite institucional”. Según un informe del Centro de
Economía Política Argentina (CEPA), el Ejecutivo dictó 157 decretos con fuerza de ley, lo
que representa un enorme atropello a la división de poderes.
“Gobernar por decreto es decidir solo, sin Congreso, sin diálogo y sin pueblo. Es una forma
profundamente antidemocrática de ejercer el poder, que viola el espíritu de nuestra
Constitución y desconoce la forma republicana de gobierno”, afirmó Alonso.
El resultado es una motosierra sobre los derechos sociales y las capacidades del Estado.
Se eliminaron más de 20 fondos fiduciarios que financiaban vivienda, educación, asistencia
y ciencia. Se cerraron organismos como Vialidad Nacional, el INADI, ENOHSA y el Instituto
Nacional del Cáncer. También se avanza en la disolución del INTA, el INTI y decenas de
institutos descentralizados. Más de 7.500 trabajadores del Estado fueron despedidos.
La Ley Bases también habilitó la privatización de empresas públicas fundamentales:
ENARSA, AySA, YCRT, Corredores Viales, Nucleoeléctrica, Aerolíneas Argentinas y hasta
el Banco Nación. Todo esto mientras se bajan impuestos a los grandes patrimonios y se
restituye Ganancias para trabajadores y jubilados.
Por otro lado, el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) mostró su
verdadero rostro: de los cinco proyectos aprobados, cuatro ya existían antes de la ley. No
ingresó ni un solo dólar de inversión nueva. El 58% de lo comprometido fue hecho por
YPF, y solo se generaron 10.113 empleos, mientras se perdieron más de 115.000 puestos
registrados en el sector privado.
“Esto es un plan para disciplinar a la sociedad, entregar nuestros recursos
estratégicos y concentrar el poder económico en pocas manos.Nos dijeron que el
RIGI traía inversiones. Lo único que trajo fue desinversión, entrega y menos
trabajo argentino”, agregó Alonso.
Pasando en limpio: lo que dejaron los superpoderes de Milei fue más endeudamiento,
menos soberanía, menos trabajo y más precarización. Una sociedad fragmentada,
desigual y empobrecida, con millones de argentinos disciplinados por el miedo y la
necesidad. Una vergüenza. Están gobernando en contra de la gente que los votó.
La diputada también recordó que Unión por la Patria votó siempre en contra de la Ley
Bases, y reclamó que el Congreso rechace los decretos delegados firmados al amparo
de esa norma.
“No alcanza con indignarse. Hay que votar en contra de los decretos, rechazar el RIGI
y frenar este experimento destructivo. Y desde la militancia, seguir organizándonos
para recuperar la Argentina del trabajo, los derechos y la soberanía.
Jul 11